viernes, 4 de enero de 2019

ARREGLO CUELLO TORTUGA


Ay esas artis que nos tienen locas. O esos Lucas con el cuello metido para adentro. ¿Cómo los arreglamos?

La causa de los cuellos de tortuga es simple. La presión que ejerce el muelle que sujeta la cabecita con la entrepierna hace que la parte más endeble del torso, que es el agujerito del cuello, se parta por varios sitios.


Es decir, peta. Plof. Generalmente porque el muelle está muy tenso, y con el paso de los años todo cede.
Después de comerme mucho el coco, probé con un Lucas lo siguiente, por lo que necesitaremos:
- Una lija
- Pegamento loctite
- Bicarbonato
- Un mechero
- Una aguja de coser lana
- Hilo de pescar
Este pobrecito estaba muy perjudicado, así que le añadí unos trocitos de plástico de una muñeca de desguace.
Para ello primero calenté la aguja con un mechero y fui haciendo agujeros.
En las piezas de goma añadidas también.
Una vez hechos, enhebramos la señora aguja con hilo de pescar y vamos cosiendo, procurando que quede e hilo bien tenso. A medida que lo vayamos cosiendo veremos cómo automáticamente se van uniendo los rotos, quedando de una sola pieza y levantando así la curvatura del cuello.
No os importe coser y recoser y volver a coser.  Ha de quedar tenso y fuerte, como se ve en la foto.
Una vez ha tomado forma, aplicamos loctite por toda la superficie. Antes de que se seque lo rociamos con bicarbonato y dejamos que repose.
No queda perfecto ni uniforme, así que le vamos a ir dando con la lija hasta que quede una superficie lisa.
El siguiente paso es colocar la cabecita por encima, pera ver cómo queda. Si vemos que sobresale demasiado, pues nada, lijamos más. Hasta que quede bien encajada.
Y ya es hora de colocar los muelles. Listo.
 
 

 


 
 

 

 

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